Mayáhuel (continuación)
1) Mayáhuel y Quetzalcóatl algo hicieron para que la abuela se enojara
2) La abuela era desalmada (y esto no lo dice ningún códice, lo digo yo porque a la evidencia me remito. ¡Mira que matar a la pobre muchacha!)
3) Mayáhuel murió y se convirtió en maguey (tipo agave)
4) Del agave se saca el tequila
Sí, señor, el tequila (y no la). Y ahora es cuando os cuento aquella historia de una noche en la que alguien me dijo: ¡qué fuerte eres, tía, qué fuerte! ¡Con lo pequeña que eres y qué fuerte! Y todo porque estaba bebiéndome tranquilamente un tequila con lima… crea fama… Cuando el chico en cuestión estaba bebiendo vodka, que no se caracteriza precisamente por su suavidad alcohólica. (Buen rollito, haya buen rollito entre tú y yo, mi cuate.) En fin. Prometo buscar exactamente los grados alcohólicos de una y otra bebida y dároslo en otra entrega acerca del tequila, sus amigos y mis amigos. De momento, y para dar continuidad a la historia de Mayáhuel, lo que puedo contar es que según la tradición, una noche de tormenta la diosa mandó rayos que quemaron el centro de los agaves, provocando que brotara miel. A partir de esa miel se hizo el tequila.
Y no es que yo sea especialmente aficionada al tequila, ¡vamos a ver qué va a pensar usted! Pero puesto que más de uno me ha preguntado cómo se toma y si es verdad aquello de que hay que untarse limón en la mano y no sé qué más mitos de película gringa, he decidido contar aquí toda la verdad:
No, no, no y no. Ni se pone uno el limón en el dorso de la mano, ni se toma de golpe. Ah, y si se puede, mejor que el tequila no sea blanco. Todo esto lo digo porque nunca he visto a ningún mexicano beberlo así (que me corrija alguno de mis paisanos si no) y, desde luego, en mi familia no es la forma en la que lo tomamos.
Se toma normalmente como aperitivo, en familia o con amigos. Como podrá imaginarse, el objetivo no es conseguir ni la borrachera más rápida ni la resaca más duradera. Se suele acompañar con botanita (es decir, cosas para picotear: guacamole, cacahuetes -que en México son cacahuAtes-, aceitunas, en fin, cualquier cosa rica). Hay quien lo toma con limón y sal, y aquí voy a pedir ayuda a mis paisanos ¿cómo lo toman? Yo creo que se echa sal en el trozo de limón. Se da un trago de tequila y luego se chupa el limón… no estoy muy segura del orden, yo lo tomo con sangrita. La sangrita es una bebida no alcohólica que se hace con zumo de naranja, chile en polvo y sal. Parece que esa era la receta original y que la viuda de Sánchez fue quien la preparó por primera vez. Todo esto puede leerse en la sección de “curiosidades” de la web de la academia mexicana del tequila. Por cierto, Viuda de Sánchez es una de las marcas populares de sangrita hoy en día. Por lo visto hoy hay distintas formas de prepara la sangrita y, si no me equivoco, hay quien agrega zumo de tomate. La cuestión es que para beber tequila con sangrita se usan dos caballitos, nombre de los vasos típicos, pequeñitos como los de chupito pero más altos. Se pone tequila en uno, sangrita en otro, y se van bebiendo alternándolos… y poco a poco, ¡de chupitazo, nada! Que el buen tequila puede llegar a ser muy caro (y muy rico, aunque eso ya va en gustos) y por tanto hay que beberlo poco a poco y
con gusto.
www.acamextequila.com.mx/noflash/datoscuriosos.html
2 comentarios
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Un Pepe Cuervo a tu salud y a la del resto del lote sanferminero, cuatachita…A morro! Sin sal, limón, ni vergüenza…
Por cierto: no era echar un poquito de sal en el dorso de la mano, beber el tequila, lamer la sal y comerse una rodaja de limón? Eso me suena que era lo que hacían los chupiteros noventeros…Bien o mal…Eso yaaa…
Te lo voy a explicar bien clarito: se echa sal en el dorso de la botella, se bebe el limón, se come el chupito y luego se lame la mano. ESE es el auténtico espíritu del reitual tequilero