DES-ODOR-ANTE… Hallelluhiah!

Dales, Señor a todos tus siervos el conocimiento del desodorante.
Inculca en ellos el deseo de utilizarlo cada día, dos veces diarias -incluso- si fuera necesario.
Aleja de ellos el temor al invento moderno y asegúrales que no se les caerá la piel.
Convence a tus ovejas, ¡Oh, Todopoderoso!, de que agua y jabón en estas épocas estivales que comienzan no son suficientes.
Acerca a Tu pueblo al desconocido mundo de los olores tropicales, marinos, maderas y cualesquiera que sea su origen siempre que de naturaleza desodorizante o antitranspirante se trate.

…eso, Señor, ¡o desconéctame el olfato hasta que en Tu infinita sabiduría decidas que llegue el invierno otra vez!

1 Comentario(s)

  1. Comentario por Marc R. Soto on Mayo 30, 2006 12:02 pm

    Bueno, te lo digo por aquí. Tengo un ejemplar del número de Experpento en el que apareciste. Si quieres te lo puedo enviar por correo ordinario. Prometo rociarlo convenientemente de desodorante. Saludos.

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