Caro Tiziano,
Vamos a hablar claro; tus canciones siempre me parecieron una reverenda estupidez. Cositas como: perdona, si te he hecho lo que he hecho te diré sólo scusa [no sé qué más, bla, bla, bla, bla] bla, bla, te regalo una rosa… y te crees que la vida es como en tus sueños baratos y que habrá mujer tonta que a cambio de una rosita se eche al lomo la cruz de soportarte e incluso de creerte gracioso… ma dico: aho, Tizià! Dove ti sei lasciato gli occhiali? Non ti chiedo sul tuo cervello perché lo so bene che non ce l’hai, ma gli occhiali!!! Ahora por fin encajan las piezas, entiendo por qué tus canciones combinan ritmos tontos con letras insulsas, ¡amore mio, no das para más! ¡Qué le vamos a hacer! No se pueden escribir canciones medianamente inteligentes cuando se ha llegado tarde a la repartición de cerebros, porque tú, mio caro Tiziano, llegaste cuando en el almacén de materia gris se había colgado ya el cartel de “agotadas existencias”. Pero como no sabías leer, no importó mucho, te quedaste contento, con la sonrisita tipo Ken que me exhibes en tus fotos; te pusiste una nuececita que encontraste por ahí para que el coco te hiciera un poco de ruido al mover la cabeza y así poder dedicarte a la música. Lo dicho: ritmos de coquito y nuez acompañados de letras insípidas. Y sin embargo la vida te trató bien, encontraste quien se enamorara -o casi- de tu romanticismo desechable. Yo nunca di dos duros por ti, aprovecho esta carta para decírtelo, a mí los corazones que laten con caja de ritmos programada nunca me han gustado. Y sin embargo sé de sobra que nunca te faltaron las chicas aficionadas a la grasa McDonald’s de tus letras. Pero… ¿sabes aquello de a todo cerdo…? Pues eso; que ahora las hamburguesas se las van a hacer contigo. Creo que los periodistas y bloggeros de mi país han dejado de comer tacos de carnitas durante una temporada y se han entregado a la comelitona de Ferrito con salsa barbacoa. Llegó por fin el momento fallero, la purificación del fuego que hoy quema tus discos indigestos en las calles de México. Sí, estamos hablando de aquel país que te disgusta tanto, ese donde “te tratan como un bufón” -si es que a los bufones se les paga por millones de dólares y se les idolatra cual becerro de oro-, vamos, para que no quepa duda, hablamos del país donde es imposible encontrar una mujer guapa ya que TODAS somos bigotudas y feas. Según tú, es imposible encontrar una mujer bonita en México. Salma se salva, claro, pero el resto de las mexicanas tenemos que conformarnos con tus apreciaciones. ¿Es así como nos ves?
¿No será que te hace falta una visitita a la óptica más cercana? Lo que te hace MUCHA falta, de manera URGENTE, es un poquito de educación y que alguien se apiade de ti y te dirija la carrera, porque con el alarde de estupidez del que hiciste gala en el programa Che tempo fa el pasado 24 de mayo, tu carrera me temo que va en picado. ¿Te parece imposible que exista un país como El Salvador? Chiquito, abre los ojos, si puedes existir tú y hay quien compre tus discos, no deberías sorprenderte de nada, ni siquiera de la comida belga que tanto molesta a tu refinado paladar, ¡pobre, nuestro Tizianito Ferrito, no le gusta el clima de Bélgica! Parece ser que en Colombia también hay cosas que le molestan, ¡qué dura es la vida!, ¿verdad? ¡Tener que viajar por el mundo para enriquecerse! ¡Tener que soportar los gritos de millones de mujeres bigotudas que te persiguen de aeropuerto en aeropuerto por todo México, que te llenan los estadios, compran tus discos y, cosa que no entenderé nunca, ¡cantan tus canciones! Esto sí que no puedo entenderlo. Y echemos mano otra vez del sabio refranero: el león se cree que todos son de su condición -¿o era el ladrón?-. Te crees que encima somos tan tontos como para quedarnos a gusto con la scusa de “no sé lo que dije”; ahora el peque pide scusa en italiano, porque para mi sorpresa filológica resulta que desde hoy los idiomas tienen restricciones. El castellano de Ferrito le sirve para forrarse pero no para disculparse... Y hablando de refranes, ¿nunca oíste aquel que aconseja no morder la mano que te da de comer? Búscalo en algún libro. Dai, bello, cerca un po’! Que creo que te puede venir muy bien.
Fdo: Pancha

Junio 5, 2006
Categorías: Historias del Guruguruguru . Etiquetas:actualidad, bocazas . Autor: Martha
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