Momento guanxtis pa tos los kolegas

Si ste es el mjor sistema edukativo del istoria despaña, ya pa ke kerems +?
Soms tods felizes dstrozando lo poko de lengua y dmás artilujios kulturals ke nos avían djado nuestros viejos y ke la verdad: no serbían para nada. Tnems permiso dl jefe y savems ke OFICIALMNT tamos guay, osea, ns salims y ya no se puede yegar a +. Amos, k nunka n toa listoria d españa avíams tado mejor. Sike… a kemar ls libros, no? Ya l’emos bordao, osea: ya ns sobrams + alla de las metas, y eso keran mazo chungas. Ya stá: a vivir, ke s oficial!

Y a mí que me busque alguien un huequecito en el mausoleo de las antigüedades, porque está visto que a ojos de nuestro querido gobierno, alguien como yo, que sigue machacando a sus alumnos con la importancia de las tildes. Yo, la niña pieza de museo esa a la que se le pone el tic en la ceja cada vez que ve las “q” sustituidas por “k”. Vamos, sí, yo, y conmigo todos mis compañeros, panda de filólogos, filósofos y demás sufridores de las humanidades, ya no tenemos ninguna función.

La educación española ha tocado techo según parece. Que llore conmigo el que quiera lamentar que nuestro techo no tuviera un poco más de altura. Leo, entre erratas que ilustran la noticia, que nuestro sistema educativo ha alcanzado cotas históricas. Harán falta años para que nos demos cuenta de ello, dice la ministra. A mí no me hace falta esperar tanto, ya sé hoy, que tristemente estamos escribiendo historia. Porque ahora los niños necesitan una calculadora para saber cuánto es dos más dos, pero cuidado, lo más probable es que manifiesten su necesidad profiriendo un “tíche, a calculeitor plis”, que para eso somos todos bilingües. En España dentro de muy poco habremos terminado de destrozar la gramática del castellano y entonces iremos a por la del inglés. Eso sí, con orgullo.

Si es verdad que la estabilidad en las aulas es necesaria y que el salto de ley en ley no ha hecho sino perjudicar a los alumnos y volvernos locos a los que ocupamos un modesto puesto dentro de la educación, me parece deleznable la templanza con la que nuestro gobierno se atreve a darse palmaditas en la espalda diciendo que nunca hemos estado mejor. Pretenderán encima que acompañemos la gracia con aplausos.

Parece, según entendí por la noticia que leí en el periódico ayer, que el único que comentó la inadecuación de tanta autocomplacencia fue el rector de la Complutense. Lamenta el hombre que los estudiantes se le vayan a universidades extranjeras… No sé, tal vez es que tengo que replantearme las cosas y volver. Ya lo ha dicho nuestra ministra de educación: ¿dónde voy a estar mejor? ¡Qué vergüenza!

2 comentarios

  1. Comentario por Anonymous on Diciembre 22, 2007 8:19 pm

    Yo me animo a mí mismo a mantenerme como un auténtico reaccionario a la k y a la moda. Me da gusto.
    (Ático)

  2. Comentario por Anonymous on Diciembre 26, 2007 12:40 pm

    Siempre me ha gustado más la Q que la K.

    Saludos
    d minúscula.

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