¿Matrimonio a la italiana?
Esta mañana me levanté con el firme propósito de pasar un día entero alejada del apéndice este que me ha salido en forma de ordenador portátil. Evidentemente, como mi querido lector podrá deducir, la empresa no ha tenido mucho éxito.
El roce hace el cariño, dicen. Pues sí. Deje usted a dos personas, o a una persona y a un ordenador portátil juntos. Aléjelos de todo lo que les es conocido; amigos, parientes, calles familiares, etc. Quíteles ud. incluso el café al que están acostumbrados y fuércelos a modificar sus horarios de sueño. Verá cómo, en muy poco tiempo, florece entre ellos una profunda amistad… ¡Qué bonito! Eso, o se matan. En mi caso por suerte, mi carácter es más o menos sociable y así esta pequeña máquina-manzanita y yo hemos llegado a tener una estrechísima relación. Me cuenta las noticias de España mientras desayuno, luego trabajamos horas y horas juntas, me corrige la ortografía tan pronto en un idioma como en otro. Mantiene mis documentos en orden. Me pone mi música favorita a la hora del café y por las noches me pone una serie o una película. ¡Noble manzanita! Que aunque pasamos el día juntas sabe no pedir exclusividad pues me conecta con la gente que quiero a través del email y me permite escribir en este blog, ¿no es para quererla? Y sin embargo, una cosa le falla, sólo un paso la aleja de la perfección… No sabe cocinar. Ni sabe, ni piensa aprender. Insinúo que tengo hambre y la descarada me contesta con estos dibus a la italiana de una pata renegada que se niega a aprender a cocinar. “Che t’aggia di?” Los gnocchi de esta noche, te los preparas tú, maja. Me mira desafiante porque sabe que me puede, que si la desenchufo para dejarla sin corriente, la que más va a sufrir voy a ser yo… Mal negocio el de mi matrimonio.
6 comentarios
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me encantan tus relatos breves… voy a ser un guruguruadicto, no lo dudes… saludos… pau
Muchísimas gracias por tus comentarios, Pau
Hola… nada… sólo venía a decirte que ya me leí todo tu 2007… Me gusta como escribes y lo que cuentas… Agradezco esa facilidad tuya para contar cosas, de ti o ajenaa, y ese estilo que no parece estilo, de natural que se hace leer… sigue, quiero más!!!!!!… jajajaja… parezco el monstruos de las galletas… Saludos.. pau…
Acabo de leer tu relato en pdf… muy bueno… ¿Pero eres argentina? mujer… pero si no tenés acento porteño… jajajaja… me tienes que contar ese misterio… Como no veo tu email te dejo el mío por si quieres escribirme y te correspondo… paulkleellanes@gmail.com
chau, pásalo bien, chucha…
marthita… piu… prego… bacci… pau
Hola, Pau!
No, no soy argentina. Viví en Argentina unos meses de pequeña, poco. Soy mexicana-española.